¿Qué es un trasplante de barba?
El trasplante de barba consiste esencialmente en extraer folículos (injertos) de la zona donante (la nuca) o de la zona debajo del mentón —con la densidad suficiente para un trasplante exitoso— y reimplantarlos en las zonas despobladas de la barba y/o el bigote, para lograr una apariencia densa, masculina y poblada.
El trasplante de barba y bigote se realiza con anestesia local. Es decir, el procedimiento es completamente indoloro. La única técnica que promete los resultados más naturales y permanentes es la técnica Sapphire. La extracción de los folículos mediante un micromotor y la apertura de los canales con las cuchillas Sapphire —que permiten realizar incisiones finas, exactas y de gran precisión— garantiza un trasplante natural y una recuperación rápida y segura.
Este procedimiento dura más —aproximadamente 8 horas— que un trasplante de cabello, debido a la sensibilidad de la zona a trasplantar. Requiere una alta cualificación del cirujano que lo realiza.
¿Cuáles son los beneficios del trasplante de barba y bigote?
Al someterse a un trasplante de barba y/o bigote, la confianza y la autoestima aumentan significativamente.
Finalmente, podrá lucir una barba y/o bigote más denso y natural. Tras la recuperación del trasplante de barba —que es relativamente más fácil y rápida que la del trasplante de cabello—, podrá peinar y dar forma a su barba, bigote, patillas y apariencia general a su gusto.
Una vez que la zona esté bien cicatrizada, no quedarán cicatrices visibles. Podrá retomar su vida diaria (y volver al trabajo) después de 3 a 4 días, con un máximo de una semana.